jueves, 26 de junio de 2008

Flowerbomb.

Un fin de semana perfecto con una gran aficionada a las compras en la capital europea de la moda, París. La idea, como las mejores ideas, surgió una noche en un pub con encanto en las calles más antiguas de Valencia. Nunca habíamos salido de viaje juntas, de hecho, éramos amigas desde bien pequeñas pero por cosas de la vida habíamos perdido gran parte del contacto que debe tener una amistad... Y sin pensarlo demasiado, un low cost nos arrancó de un cálido otoño mediterráneo para obligarnos ya en Charles de Gaulle a colocarnos encima capas y capas de ropa. Las lluvias y los escasos 10 grados nos decían que estábamos en Francia.

Había que aprovechar el tiempo en la ciudad, así que después de la visita al Louvre donde desesperé a mi compañera con tanta foto a una majestuosa Venus de Milo, cientos de tiendas en Champs Elysées nos esperaban con sus puertas abiertas... Pero, no penséis que despilfarramos la poca liquidez que como estudiantes nos caracteriza, así es que, ¿qué pensáis que hicimos? exacto, ir a comprar a la perfumería más grande y mas selecta de todo Champs Elysées. Y allí, nada más entrar cientos de frascos de un perfume totalmente desconocido llamaban la atención de todo el que entraba, y por supuesto, la mía.
Su packaging me enamoró, un precioso frasco rosado con un sello negro lacrado me animaba a oler las notas románticas que le hacen característico. "Flowerbomb, de los diseñadores Victor&Rolf", me dijo la dependienta en un español menos entendible todavía que mi francés...
Cuando volvimos a España, ni rastro de la pequeña joya que con suerte me decidí a comprar en nuestro país vecino. Pero mi piel ya emanaba su perfume, me hacía única entre J'Adore, Gean Paul o cientos de perfumes que con gran retraso llegan a España.
Y hoy, año y medio más tarde, Victor&Rolf ocupan cada vez más y más portadas de los clásicos de la moda. Raro es el mes en el que Vogue no le dedica un poquito de su papel couché, la última noticia, una exposición sobre muñecas que los diseñadores inaugurarán en Londres.

Prometo en una próxima entrada dedicar espacio de mi blog para que conozcáis a tan grandes diseñadores, pues no todos los días descubre una solita una marca unida a un buen producto que adquiere cada día más y más protagonismo propio.

domingo, 22 de junio de 2008

Sex and the City.

Puede que no fuera una de las más apasionadas fans de esa serie americana que a tantas mujeres lograba enganchar, pero, cuando las horas de aburrimiento de hace ya un año me desesperaban provocándome un tedio digno de las tardes más aburridas... me decidí a probar. 
Una de mis mejores amigas me dejó las 6 temporadas completas, y así, desde sus comienzos, Carrie, Charlotte, Samantha y Miranda se convirtieron en mis guías por la ciudad de las ciudades, Nueva York.
Risas, lloros, incluso identificaciones con algunas de las chicas en más de un capítulo hicieron que me enganchara y pasara a ser una de sus tantas fans...
Y ahora, un año después, acudo a la cita que a tantas mujeres nos ha reunido, Sex and the City ha llegado a la gran pantalla. 
Como no podía ser de otra forma, voy al cine con mi mejor amiga, pues, aunque el nombre de la serie y el de la propia película engañe, el verdadero eje de las historias de las chicas es la amistad. 
Carrie comienza a conducirnos por la Gran Manzana siguiendo el ritmo frenético que le provoca el entusiasmo de su ansiada boda con Big... Pero... Si has seguido la serie, conocerás el carácter de Big...
Sólo sus verdaderas amigas lograrán rescatar a Carrie del más largo de los episodios...
El desenlace de la peli, en la gran pantalla.  

miércoles, 4 de junio de 2008

Colores.

Un atardecer de verano, esas nubes rosas bañadas por un Sol en decadencia que a lo largo del día ha calentado enfurecido los paisajes más bonitos. 

Un despertar en primavera... los primeros rayos de una luz suave que nos llama al desayuno con el Sol como testigo.

En mis mejores paisajes siempre hay una estrella repetida, me da calor, me da luz, energía... me enamora con cada destello, con cada sonrisa.
Por fin me di cuenta que esa estrella no está a años luz en algún lugar del universo. Todo lo contrario. Cada día enamora una parte de mi distinta, con sus caricias... con sus sonrisas...

sábado, 31 de mayo de 2008

¡No apuntes, dispara!

Originalidad, nuevos enfoques, colores que se reinventan, convertir en único un paisaje como si sólo nuestros ojos pudieran captar su belleza, estas y muchas más son algunas de las características de la lomografía, una técnica fotográfica dispuesta a revolucionar el ya de por sí cambiante mundo de la imagen. A través de un particular objetivo, de una distancia focal de 32 mm, las cámaras lomográficas son capaces de reproducir un gran angular medio, característica especial que convierte a las lomo en algo único.  

Estrés, ajetreos diarios, esas prisas que conducen día a día a trabajar a contrarreloj, convierten los pequeños placeres de los que disfrutábamos no hace tanto tiempo en procesos automatizados. Lo tradicional da paso a lo moderno, lo digital inunda los quehaceres diarios dejando a un lado procesos y técnicas reservadas sólo a los más puristas.

Pero todavía hoy, en los inicios de un cambiante siglo XXI, carretes, tanques de revelado y máquinas analógicas siguen jugando un papel importante entre los amantes de la fotografía.

Técnicas como la lomografía permiten que lo analógico conviva con los avances más punteros, deleitando con sus singularidades y pequeñeces a esos que nos resistimos a asumir que sólo los más perfectos retoques convierten en perfecta cualquier imagen. 

Y es que cuando los defectos técnicos dejan de ser detalle importante en el resultado final de cualquier trabajo, el desenfoque o los colores saturados transforman en perfecta esa foto sin pies ni cabeza. 

La lomografía ha dejado de ser una técnica desconocida para muchos, para pasar a ser una manera casual y espontánea de recoger hasta el último rayo de luz de aquellos que eligen la cámara lomo como compañera de viajes.

Las lentes de una cámara lomo aman por encima de todo la luz del sol. Los vidrios multicapa con los que están formadas estas lentes saturan los colores de tal forma que las instantáneas captadas recogen una profundidad de campo insólita. Las largas exposiciones a baja luz con destellos luminosos en continuo movimiento permiten crear dibujos en la noche dignos del mejor retoque “made in photoshop”. Además, si apretamos el botón que viene en cualquier cámara lomo comúnmente conocido como “posición bull” crearemos verdaderas obras de arte, con formas de lo más abstractas y colores naturales.

Todos estos detalles justifican ya las peculiaridades de las que presume la lomografía, pero es en la manera de captar la imagen, cuando lo alternativo alcanza en este movimiento su punto álgido. Apuntando la cámara desde cualquier lado que no sea nuestro punto focal, conseguiremos las mejores imágenes lomo. La cabeza como trípode por ejemplo permitirá captar enfoques que se escapan a cualquier aparato fotográfico. 

 

Una cámara con historia.

Esta nueva forma de captar a través del peculiar objetivo lomo todas las imágenes del día a día nace cuando, en 1982, el general ruso Igor Petrowitsch decide mejorar una pequeña cámara japonesa dotada de un extraño potencial y acompañada de curiosos accesorios. La mejora de la cámara oriental y la consiguiente producción de largas cantidades de mini-cámaras lomo, provoca que los juguetes comiencen a venderse por millones. Los comunistas, captan así los últimos suspiros de su ideología a través de las excelencias de esta recién nacida cámara.

Pero con la llegada masiva de tecnología asiática las Lomo Kompakt comienzan a perder popularidad y no es hasta 1991 cuando, un grupo de estudiantes de vacaciones en la República Checa decide comprar algunas de las olvidadas lomo para juguetear con tan extraños objetivos. Imágenes, luces, personas y animales se convierten en modelos para estos curiosos viajeros, que comienzan a congelar de una manera muy casual todo aquello que se les cruzaba por el camino.

El resultado: unas fotografías espontáneas que, una vez reveladas, consiguen sorprender a los autores de cientos y cientos de fotos hechas al azar. Y así, los seguidores de este nuevo tipo de fotografía fundan la Sociedad Lomográfica y el ya conocido grito lomo de “no pienses, dispara” comienza a escucharse cada vez con más fuerza.

 

La lomografía comienza a expandirse poco a poco por todo el mundo, pero no fue hasta 1994, cuando las Artes fijaron sus miradas en esta nueva técnica a través de las exposiciones organizadas simultáneamente en Nueva York y Moscú.

 

Estas peculiaridades propias de la lomografía no son entendidas por igual entre todos los amantes de la fotografía, y son muchos los que, preguntados al respecto, afirman estar ante un producto de marketing caído hace tiempo en desuso.

Polémicas a un lado, en un tiempo en el que todo está inventado, donde las últimas novedades destierran a marchas forzadas técnicas obsoletas, los detalles insignificantes pasan a ser para muchos eje central de la imagen. Quizá estemos ante un movimiento revolucionario que capta adeptos a marchas forzadas, en momentos en los que “paro, líquido y fijador” son sólo palabras utilizadas entre enamorados del blanco y negro.    

 

 

sábado, 19 de abril de 2008

Delicate.

Y... ya tenemos canción...
We might kiss
when we are alone
when nobody’s watchin’
we might take it home
we might make out
when nobody's there
it's not that we're scared
it's just that it's delicate
so why d’ya fill my sorrow
with the words you've borrowed
from the only place you've known
why d’ya sing hallelujah
if it means nothin’ to ya
why d’ya sing with me at all?
we might live
like never before
when there's nothin’ to give
how can we ask for more?
we might make love
in some sacred place
that look on your face
is delicate
so why d’ya fill my sorrow
with the words you've borrowed
from the only place you've known
why d’ya sing hallelujah
if it means nothin’ to ya why d’ya
sing with me at all?

Gracias por un día... de película.

Sal a la calle.

Qué sensación tan fantástica esta de despertarme con los ojos hinchados después de una larga noche de sueños... 
Qué maravilla cuando tienes todo el sábado y el domingo por delante para aprovechar las más de 12 horas de sol que nos regala el día... 
Qué alegría tener personas a mi alrededor con más ganas incluso que yo de convertir los fines de semana en un mini verano repleto de actividades, y en hacer que las noches sean fiestas sin fin hasta altas horas de la mañana... Y es que hoy Peter, Cenicienta, las niñas perdidas y yo vamos a hacer todo lo posible por que estas 48 horas merezcan realmente la pena. 
Porque el tiempo no está para desaprovecharlo, y porque una nube de color rosa envuelve todo desde hace ya un tiempo quizá porque... quizá porque mis personajes de cuento me ponen cada día más fácil vivir en el mundo de los sueños. 

lunes, 14 de abril de 2008

Cuestión de prioridades.

El último día de cole significa muchas cosas cuando no levantas más que medio metro del suelo. Así, después de la fiesta de fin de curso en la que año tras año demostraba a mis papis mis dotes de bailarina clásica, llegaba la hora de cambiar de aires y abandonar la ciudad por tres largos meses... Tres meses de libertad, sin horarios, reglas, uniformes...
Todo lo que necesitaba cabía en una bolsa de deporte, y, tras las súplicas de mi madre por que dejara de jugar con el perro, por fín me portaba como una niña buena y comenzaba a preparar mi maleta. Y, ¿qué es una maleta para alguien tan pequeño? Os diré lo que era para mí. Ni ropa, ni zapatillas, ni los clásicos cuadernos Santillana que siempre hacía llorando el último día de vacaciones... Juguetes. Eso era lo realmente importante. Qué juguetes elegir para llevar y cuáles dejar era lo que me daba verdaderos dolores de cabeza, cuando, hasta el canario exigía un huequito en el coche de mi papi...
Y hoy, muchos muchos años después, me sigue sacando de mis casillas qué meter en la maleta cuando los fines de semana cambio el bullicio de la ciudad por mi tranquilo chalet. Algún que otro trapito ocupa ahora bastante espacio en mi maleta, pero, lo que nunca falta sigue siendo un juguete. Ese Mac en el que veo series y películas con Peter hasta que el sueño nos vence...
Quizá... porque sigo siendo una niña, o simplemente, porque de verdad aprendí que la compañía, sólo su compañía... es lo que de verdad me importa.